¿Piernas cansadas? 5 Remedios para evitarlas

Llega el calor, la playa y las vacaciones, pero, sin embargo, para muchos las altas temperaturas hacen que nuestro sistema circulatorio no funcione bien. El calor favorece la dilatación de las venas y con ello se empeora el retorno de la sangre hasta el corazón y aparece la pesadez en las piernas, así 1 de cada 3 personas en el mundo sufren de pesadez de piernas.

Los síntomas más comunes son el dolor generalizado o localizado en las varices (en aquellas personas que las tienen), cansancio, calambres, hormigueos, sensación de calor, picores o prurito, hinchazón, dilataciones de las venas y aparición de arañas vasculares e, incluso, celulitis.

En Clínica Nazaret queremos ayudarte con

5 remedios para evitar las piernas cansadas

  1. Posición para mejorar dolor piernas cansadas.

Cuando llegues a casa después de tu jornada de trabajo, quítate los zapatos y date una ducha de agua fría en las piernas. Siéntate y coloca las piernas sobre una silla o pon las piernas en alto durante 20 minutos. Notarás que disminuye el dolor y la pesadez.

  1. Alimentación

Introduce en tu dieta diaria alimentos ricos en vitamina C, vitamina E y flavonoides. Puedes encontrarlos en frutas como la naranja, limón, manzana, ciruelas, uvas y frutos rojos que puedes tomar directamente como fruta o elaborando un zumo con ellos.

Si los tomas en el desayuno notarás sus efectos durante el día.

  1. Suplementación

Antes de que llegue la época del calor puedes buscar suplementación que ayude a tu circulación. Debe contener Castaño de Indias y ruscus para mejorar la circulación venosa. Utiliza el ciprés y la menta para mitigar el dolor y por su poder antiinflamatorio.

  1. Drenaje linfático

Ayuda a tus piernas a drenar las toxinas con masajes que estimulen tu sistema linfático. Si quieres saber más, puedes leer nuestro post sobre drenaje linfático.

  1. Gel casero para piernas cansadas.

Puedes realizar en casa un gel que mejorará tus piernas cansadas con ingredientes sencillos

2 Cucharadas de gel de Aloe Vera

5 gotas de aceite esencial de menta

5 gotas de aceite esencial de ciprés

5 gotas de aceite esencial de limón

En un bol de cristal añade dos cucharadas soperas de gel de Aloe Vera y añade sobre ellas las gotas de aceite de menta, ciprés y limón. Mezcla los ingredientes hasta que obtengas un gel homogéneo y déjalo reposar en la nevera tapado con un film. A la mañana siguiente ya puedes utilizarlo. Para su conservación debe estar siempre en la nevera.

Dejar un comentario